Naciones Unidas conmemora hoy 15 de septiembre, una fecha que, más que celebrar, invita a medir y recordar la importancia de la participación de las personas en la vida política, la defensa de los derechos humanos y el fortalecimiento de las instituciones.

La democracia, en esa lectura, no es un estado alcanzado sino un proceso que hay que sostener.

Sin embargo, según los datos de Democracy Index 2025, la democracia es minoría en el mundo. De los 167 países que evalúa el Índice de Democracia de la EIU, solo 26 califican como democracias plenas.

Los bolivianos siguen votando en masa y siguen prefiriendo la democracia a cualquier alternativa. Lo que se ha erosionado no es la adhesión al sistema, sino la confianza en que el sistema entregue resultados. La democracia electoral goza de buena salud; la democracia como experiencia cotidiana, justicia que funciona, servicios que llegan, información pública verificable, está en deuda.

Bolivia vota y vota mucho. El desafío ya no está en llegar a las urnas, sino en lo que ocurre entre una elección y otra. Ahí se juega hoy la democracia boliviana.