Cada 1 de mayo se conmemora el Día Internacional del Trabajador, una fecha para reflexionar sobre las condiciones laborales y la protección social en Bolivia. En el país, contar con un empleo remunerado no siempre asegura estabilidad ni ingresos suficientes, ya que la tasa de informalidad alcanza el 83%, la más alta de la región, y el desempleo abierto se ubica en 4,97% para el año 2024. Esta vulnerabilidad afecta principalmente a las mujeres, quienes registran mayores tasas de desempleo, subempleo visible e invisible, y una informalidad del 86,1% en comparación con el 81,9% de los hombres, una brecha que se ha mantenido constante durante las últimas dos décadas. A esta situación se suma la desigual carga de trabajo en el hogar, donde las mujeres realizan más labores no remuneradas acumulando 64,1 horas semanales de trabajo total frente a las 59,9 horas de los hombres, además de que la falta de un seguro de desempleo en Bolivia deja a los trabajadores informales sin acceso a la atención médica formal cuando pierden su trabajo. Estos hallazgos denotan un mercado laboral marcado por la informalidad, marcadas diferencias de género y una falta de protección social que impacta de forma directa en el bienestar de las familias bolivianas.

 

Mariela Ramos Huarachi                                    Paola Elizabeth Porco Murga

Asistente de Investigación IISEC                       Asistente de investigación IISEC

Becaria Hanns Seidel                                         Becaria Hanns Seidel